El amor y las relaciones en tiempos de posmodernidad
Por: Psic. Mariana Manrique de Lara
Hablar de poliamor sin hablar de monogamia es como intentar entender la rebeldía sin antes mirar al poder que tiene.
Cuando me pidieron escribir un artículo sobre el poliamor, pensé en todas las estructuras sociales que atraviesan ese tema y en la complejidad de las mismas, llevándome a la conclusión de que para hablar de poliamor, lo primero que se debe de abordar es la construcción de la monogamia. Hoy en día se entiende el mundo relacional sexo-afectivo desde la monogamia, pero ¿Cómo es que esa idea se construyó? ¿Socialmente que implicaciones tiene? ¿Por qué romper con esa idea parece ser tan escandaloso si siempre hemos vivido con la pluralidad relacional?
Es ahí donde tenemos nuestro punto de partida, en un salto al pasado, cuando la humanidad deja de ser nómada e inicia el asentamiento con la agricultura. Cuando las sociedades estaban en constante movimiento en búsqueda de alimento, refugio, recursos y sobrevivencia, no se pensaban las relaciones desde lo que hoy entendemos como monogamia. No había necesidad de saber quién era heredero o dueño de propiedades y bienes. Sin embargo, con el asentamiento de las sociedades y el comienzo de la agricultura, fue necesario saber quién era dueño de esas tierras, quién se quedaría con las pertenencias y es ahí donde de alguna manera marca los inicios de la propiedad privada de la mano con la monogamia. Tal como señaló Engels (1884), la monogamia aparece vinculada a las condiciones económicas fomentadas por la propiedad privada, ya que aseguraba la transmisión de bienes a los herederos legítimos. Las relaciones comenzaron a percibirse como bienes que podían controlarse, heredarse e incluso manipularse. Esta es una de muchas teorías que existen respecto a este tema; no obstante, es la teoría que tomaremos para abordar temas más abstractos como el capitalismo, el patriarcado, la posmodernidad y los modelos relacionales que es el tema estelar.
Socialmente se han construido ideas rígidas sobre el “ideal del amor”, discursos como la media naranja o “el amor lo puede todo” nos enseñan a ver lo relacional como algo dual y dependiente. Tener una mirada más amplia, especialmente en el espacio terapéutico, nos permite cuestionar estos modelos y explorar la pluralidad relacional en la posmodernidad, donde se critica al patriarcado, a la heteronormatividad y a la monogamia misma. Originalmente, los llamados “scripts sociales” asumían que todos éramos monógamos en relaciones entre hombres y mujeres, pero poco a poco esto ha ido cambiando y adquiriendo un giro más crítico. ¿Estamos realmente en una tabla de equidad? La respuesta es clara: no. Mientras a las mujeres se les ha exigido la monogamia, los varones han tenido mayor libertad para vivir su sexualidad y mantener relaciones múltiples, muchas veces sin consentimiento mutuo. Incluso los dichos populares reflejan este patrón desigual, como aquel que dice: “Mientras tú seas la catedral, no importa cuántas capillas haya”.
Este texto no tiene como objetivo que todas las relaciones se vuelvan poliamorosas, si no que podamos cuestionar desde donde nos relacionamos, cómo nos relacionamos y para qué nos relacionamos, esto desde un punto personal pero también como terapeutas. La incorporación de estas ideas al danzar terapéutico se vuelve fundamental porque si tenemos a alguien que nos consulta en un modelo relacional distinto al heteronormado, tenemos que tener suficiente curiosidad para poder entrar a ese mundo de creencias, emocionales y relaciones. En las personas que practican la poligamia tenemos que ver el sistema relacional sexo-afectivo desde todas las personas que forman parte de él. Claro que agrega un nivel de complejidad interesante, que invita al terapeuta a pensar de manera relacional entendiendo los discursos que atraviesan a ese sistema y como existe una interdependencia entre las personas que lo conforman. Una vez entendido esto, el amor se vuelve rebelde, se vuelve libre, transparente, consensuado, sin importar el modelo relacionar.
Referencias:
Engels, F. (1884/1972). The origin of the family, private property and the state (A. West, Trans.). New York: International Publishers. (Trabajo original publicado en 1884).
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